Sabiduría local: esperanza y futuro✦

Informe

Anual 2025

Nuestra apuesta institucional

El 2025 fue un año especialmente convulso para la sociedad civil organizada y para el avance de las agendas de derechos humanos y justicia social.

A nivel internacional se aceleraron tendencias que venían gestándose desde años atrás. Entre ellas, la desaparición de USAID y la cancelación abrupta de proyectos de inversión en diversos países, así como el acoso gubernamental en Estados Unidos hacia fundaciones privadas que históricamente han respaldado agendas de derechos humanos, participación ciudadana y justicia social en México y en el mundo.

En el ámbito nacional, el endurecimiento de las obligaciones fiscales hacia organizaciones donatarias autorizadas, en el marco de una estrategia estatal de mayor recaudación, generó un entorno de incertidumbre y aumentó la vulnerabilidad, especialmente para organizaciones con menos recursos.

Este escenario se vio agravado por la violencia en los territorios y por la amenaza constante al trabajo de personas defensoras de derechos humanos y del territorio.

Nuestra respuesta institucional

Frente a este entorno hostil y cambiante, en 2025 asumimos como tarea prioritaria ajustar nuestra estrategia para responder con mayor agilidad y pertinencia a las necesidades de las organizaciones.

Avanzamos en tres frentes principales:

  • Revisión de la estrategia de fortalecimiento, con el objetivo de atender de manera más directa las necesidades identificadas por las copartes.
  • Implementación de pilotos, para experimentar nuevos enfoques que fortalezcan alianzas y promuevan el intercambio de experiencias entre organizaciones.
  • Mayor inversión en el Fondo de Acción Emergente (FAE), ampliando recursos destinados a procesos de articulación y respuesta frente a coyunturas críticas.

Espacios para dudar sanamente juntas

Uno de los momentos más significativos del año fue el Encuentro con Copartes realizado en octubre. Identificamos la necesidad de detenernos para analizar colectivamente cómo se viven los retos en lo local, pero también de abrir un espacio de imaginación política: generar ideas, alternativas y horizontes compartidos que renovaran la energía para seguir construyendo condiciones de vida digna en los territorios.

La perspectiva colectiva no se limitó a ese encuentro. También participamos activamente en espacios de intercambio, análisis y construcción de propuestas conjuntas, tanto con organizaciones mexicanas como en ámbitos de filantropía nacional e internacional.

2025: un año de fortalecimiento

Vemos 2025 como un año de crecimiento institucional:

  • Fortalecimos la relación de confianza y colaboración con nuestras copartes.
  • Realizamos ajustes internos para agilizar nuestra capacidad de respuesta.
  • Consolidamos alianzas con actores estratégicos del ecosistema filantrópico.

El horizonte, con todo, sigue siendo el mismo: contribuir a un movimiento de derechos humanos más fuerte, diverso y articulado.

Espacios para dudar sanamente juntas –

Espacios para dudar sanamente juntas –

Espacios para dudar sanamente juntas –

Espacios para dudar sanamente juntas –

Identificamos la necesidad de detenernos para analizar colectivamente cómo se viven los retos en lo local, pero también de abrir un espacio de imaginación política: generar ideas, alternativas y horizontes compartidos que renovaran la energía para seguir construyendo condiciones de vida digna en los territorios.
Sabiduría en movimiento

Encuentro de Copartes

En octubre de 2025 realizamos el Encuentro de Copartes “La esperanza, territorio común”, en el marco del quinto aniversario de Acento. Lo convocamos para abrir un espacio de diálogo estratégico frente a un contexto financiero, político y normativo cada vez más restrictivo para los movimientos sociales.

Un espacio diverso y situado

Nos reunimos 67 personas de distintas regiones del país, provenientes de agendas diversas de derechos humanos, participación ciudadana y justicia social. Participaron organizaciones con trayectorias consolidadas y otras en etapas iniciales, liderazgos indígenas, campesinos y afromexicanos, colectivas de mujeres, juventudes organizadas y defensoras del territorio. Fue también un espacio intergeneracional que permitió cruzar experiencias, aprendizajes y perspectivas.

Durante tres días generamos condiciones para pensar juntas, más allá de la urgencia cotidiana.

Tres campos para pensar el presente

Las conversaciones se organizaron en torno a tres ejes prioritarios:

  • Autocuidado, cuidado colectivo y seguridad.
  • Financiamiento y sostenibilidad.
  • Estrategias de lucha e incidencia.

En cada uno de ellos compartimos diagnósticos, tensiones y preocupaciones, pero también prácticas emergentes y rutas posibles. El intercambio confirmó que el momento exige revisar modelos de trabajo, repensar la relación entre organizaciones y fondos, y construir vínculos menos centrados en la vigilancia de los recursos y más orientados a la corresponsabilidad y la colaboración.

Comunidad política en construcción

El Encuentro fue también una experiencia de afirmación colectiva. Celebramos los logros alcanzados, reconocimos las resistencias sostenidas y reforzamos la convicción de que el trabajo por la justicia no se hace en solitario.

Concluimos con una certeza compartida, que la articulación no es un mero gesto simbólico, es una estrategia de supervivencia y transformación. Lo que se fortaleció ahí fue algo más que una red, fue toda una comunidad política sostenida en afectos, aprendizajes y solidaridad activa. 

Lo que aprendimos y lo que nos llevamos

El Encuentro dejó aprendizajes compartidos y compromisos concretos.

1. Un punto de inflexión común

Confirmamos que la filantropía y los movimientos sociales atraviesan un momento de reconfiguración profunda. Sí, persiste la escasez de recursos, pero aparece como central la necesidad de revisar modelos de organización, sostenibilidad y alianza.

2. La urgencia de tejer redes reales

Identificamos la necesidad de canalizar energía y recursos —económicos, técnicos y políticos— hacia la construcción de redes de solidaridad e intercambio que aún no están plenamente materializadas. La articulación no puede quedarse en intención, requiere inversión deliberada.

3. Innovar también es una responsabilidad filantrópica

Surgió con claridad que muchas de las ideas necesarias para sostener los movimientos aún no han sido probadas. Para que esas apuestas emerjan, necesitan respaldo. La filantropía debe asumir el papel de financiar la experimentación y acompañar nuevas formas de colaboración.

4. Energía política y vínculos fortalecidos

Las copartes señalaron que el Encuentro fue un espacio fértil para recargar energía emocional y política. Se fortalecieron relaciones, se identificaron convergencias entre luchas diversas y surgieron ideas concretas que cada organización puede llevar de regreso a su trabajo.

Nuestro compromiso

Desde Acento asumimos la responsabilidad de impulsar y acompañar algunas de las iniciativas que emergieron en estos días. El Encuentro fue apenas el inicio de procesos que requieren seguimiento, recursos y continuidad.

Justicia climática y socioambiental
Violaciones a derechos humanos
Derechos colectivos de los pueblos y comunidades
Participación en asuntos públicos y democráticos
Justicia racial, de género y sexual
Construcción de paz y justicia
Acento

Te comparto un corte claro de cómo está compuesta nuestra comunidad de copartes.

Yo

Va, te leo.

Acento

Del total:

41 son organizaciones civiles constituidas

17 son grupos o colectivos

7 son redes o alianzas

Acento

Esto es importante: no trabajamos solo con estructuras formales.

Acento

Nuestro foco está en la diversidad de formas en las que las personas se organizan.

Yo

❤️

16,423,551.44
Financiamientos y colaboración económica
7,215,098.34
Actividades de Fortalecimiento
1,382,384.93
Fondo de Acción Emergente

Esta inversión representa el 61% de nuestro presupuesto total anual 2025 y refleja nuestra prioridad institucional de canalizar recursos hacia procesos sostenidos en territorio.

Fortalecimiento organizativo

En 2025 brindamos 25 apoyos de fortalecimiento a copartes en lo individual.

Las principales líneas fueron:

  1. Sostenibilidad organizativa y financiera: obligaciones fiscales y legales, planeación estratégica, movilización de recursos, gestión interna y resolución de conflictos.
  2. Recursos para el trabajo: tecnologías de la información y herramientas de comunicación.
  3. Capacidades en derechos humanos: incidencia y análisis de contexto.

Este acompañamiento refuerza la premisa de que sostener procesos requiere fortalecer estructuras internas.

Datos relevantes:

  • 33 organizaciones trabajan con población indígena o afrodescendiente.
  • 16 trabajan exclusivamente con mujeres.
  • 9 trabajan exclusivamente con población LGBTQ+.
  • 33 trabajan con infancias y juventudes.

Estos datos evidencian un enfoque sostenido en poblaciones excluidas que se organizan alrededor de sus reivindicaciones históricas, y en agendas clave para la garantía de derechos.

Fondo de Acción Emergente (FAE)

En 2025 se otorgaron 18 apoyos del FAE.

  • 16 apoyos fueron para oportunidades de coyuntura que promovieron alianzas y diálogos estratégicos.
  • 2 apoyos fueron destinados a respuesta ante emergencias que ponían en riesgo la continuación de su trabajo.

Los apoyos se distribuyeron principalmente en:

  • Justicia racial, de género y sexual (5)
  • Violaciones graves a derechos humanos (3)
  • Justicia climática y socioambiental (3)
  • Participación en asuntos públicos y democráticos (3)
  • Construcción de paz y justicia (2)
  • Derechos colectivos de pueblos y comunidades (2)

En términos de trayectoria compartida, una combinación entre renovación constante y consolidación de vínculos a mediano plazo.

  • 21 organizaciones están en su primer año de relación
  • 8 en el segundo
  • 15 en el tercero
  • 17 en el cuarto
  • 4 en el quinto

En 2025, el diálogo y la articulación ocuparon un lugar central en nuestro trabajo. La experiencia acumulada junto a las copartes y el impulso de los principios de una filantropía basada en la confianza, nos permitió participar con mayor claridad y posicionamiento en espacios clave del ecosistema filantrópico y de la sociedad civil para aportar al fortalecimiento del espacio cívico.

Diálogo con el sector filantrópico

Asumimos un rol más activo en conversaciones con fundaciones mexicanas y extranjeras para intercambiar perspectivas sobre el papel que la filantropía debe desempeñar en un contexto de alta incertidumbre. Insistimos en la necesidad de fortalecer relaciones más horizontales y cercanas con las organizaciones en territorio, así como en revisar prácticas que reproduzcan lógicas de control por encima de la confianza.

Interlocución sobre entorno regulatorio y fiscal

Participamos en espacios de análisis y construcción de propuestas en torno a la situación de las organizaciones de la sociedad civil en México, particularmente frente al endurecimiento de obligaciones fiscales y de antilavado. Compartimos no sólo nuestra perspectiva institucional, sino también los desafíos concretos que enfrentan las copartes, contribuyendo a diagnósticos y construcción colectiva de propuestas.

Aportes desde la práctica

Nuestra participación en estos espacios se nutre del trabajo cotidiano con organizaciones: la importancia del cuidado colectivo, la sostenibilidad política y financiera, y la necesidad de enfrentar de manera estratégica los retos legales y fiscales. Estos aprendizajes no se quedan en el ámbito interno; los llevamos a foros públicos y privados de colaboración y análisis para aportar a la construcción de un pensamiento crítico y colectivo que fortalezca el espacio cívico en México.

El 2025 fue un año de preguntas de fondo. El entorno cambió con rapidez y nos obligó a revisar nuestras certezas sobre acompañamiento, fortalecimiento y sostenibilidad. Más que acumular respuestas, aprendimos a formular mejor las preguntas.

A partir de ese ejercicio crítico, consolidamos tres líneas de aprendizaje que hoy orientan nuestra práctica.

1. El acompañamiento es político y estratégico

En Acento entendemos el acompañamiento como caminar junto y construir apoyo mutuo con las copartes. Nos guían la confianza, la comunicación cercana, el respeto a la autonomía y la corresponsabilidad.

Este año afirmamos con mayor claridad que nuestro acompañamiento es también político, porque claramente busca fortalecer la organización social y contribuir a las agendas de derechos humanos, participación ciudadana y justicia social. La colaboración con las copartes no es sólo técnica o financiera: es una alianza para incidir en el presente.

También definimos que nuestro acompañamiento es estratégico. Implica identificar necesidades en conjunto, establecer prioridades y desarrollar planes que respondan al contexto. Para ello hemos priorizado:

  • La construcción sostenida de vínculos de confianza.
  • Una lectura más fina del entorno que impacta el trabajo en territorio.
  • El entretejido de información, conocimiento y relaciones que fortalezcan no sólo a las copartes, sino al ecosistema más amplio con el que compartimos causas.

2. El fortalecimiento necesita repensarse

Operamos en lo que identificamos como un cambio de era que afecta la permanencia de las causas de justicia social. Este contexto nos llevó a preguntarnos si los modelos organizativos tradicionales siguen siendo suficientes para responder con agilidad y sostenibilidad.

Aprendimos que el fortalecimiento no puede limitarse a capacidades administrativas o técnicas. Requiere revisar estructuras, alianzas, formas de toma de decisión y estrategias colectivas de sostenibilidad política y financiera.

No tenemos respuestas cerradas. Sí tenemos una convicción: el fortalecimiento, en este momento histórico, debe pensarse en clave colectiva. Como movimientos sociales, nos sostenemos mejor cuando tejemos redes, compartimos recursos y construimos horizontes comunes.

Estamos comprometidas a experimentar con nuevos enfoques que respondan a esa realidad.

3. El conocimiento acumulado es una responsabilidad

Cinco años de colaboración con organizaciones en todo el país, desde un enfoque de filantropía transformadora y basada en la confianza, nos han permitido acumular experiencia, detectar tendencias y comprender mejor los retos estructurales del sector.

Reconocemos que ese conocimiento no puede permanecer interno. Profesionalizar su sistematización y compartirlo estratégicamente es parte de nuestro compromiso con el movimiento de derechos humanos y con la transformación de las prácticas filantrópicas.

Nuestro rol también implica producir análisis, generar conversación informada y contribuir a que el ecosistema tome decisiones con mayor claridad.

Consolidar y transformar nuestra estrategia de fortalecimiento

En 2026 profundizaremos la renovación de nuestra estrategia de fortalecimiento. Estamos redefiniendo objetivos, herramientas metodológicas y modalidades de acompañamiento para responder con mayor pertinencia a un contexto de alta incertidumbre.

Ampliaremos nuestras alianzas con profesionales que acompañan procesos organizativos y dinamizaremos la colaboración entre copartes y excopartes, abriendo espacios sistemáticos de intercambio de prácticas, aprendizajes y generación de conocimiento colectivo. El fortalecimiento no será solo individual: apostaremos por enfoques que consoliden capacidades en red.

Fortalecer nuestra estructura institucional

Durante 2026 continuaremos el proceso de adaptación y consolidación del equipo Acento. Buscamos mayor agilidad, resiliencia organizativa y claridad estratégica para responder mejor a los retos que enfrentamos junto con nuestras copartes y alianzas.

Este fortalecimiento interno también nos permitirá explorar nuevas rutas para posicionar, difundir y financiar nuestro modelo.

Fondo Raíz

A finales de 2025 lanzamos el Fondo Raíz, un fondo piloto dirigido a copartes y excopartes que busca financiar iniciativas innovadoras orientadas a la resiliencia y sostenibilidad organizativa en un contexto político y financiero adverso.

Durante 2026 acompañaremos su implementación, documentaremos resultados y sistematizaremos aprendizajes para compartirlos con el sector filantrópico y de derechos humanos.

Registro permanente de organizaciones

Abrimos un registro permanente en nuestra página web para identificar de manera continua organizaciones con afinidad estratégica. Esta herramienta nos permite acercarnos de forma proactiva a perfiles con potencial de colaboración, evitando procesos de convocatorias anuales desgastantes y concentrando esfuerzos donde existen posibilidades reales de financiamiento.

Impulsar comunidad y conocimiento compartido

Promoveremos espacios renovados de intercambio y generación de ideas entre organizaciones aliadas. Experimentaremos metodologías y alianzas no convencionales que nos permitan fortalecer capacidades colectivas y producir conocimiento útil más allá de la comunidad Acento.

Asimismo, comenzaremos a dar forma a una comunidad de excopartes, reconociendo que las alianzas construidas trascienden el periodo de financiamiento. Buscamos consolidar un espacio ampliado de colaboración política, aprendizaje mutuo y articulación estratégica.

Una lectura realista del entorno

Prevemos que el contexto para la defensa de derechos humanos continuará siendo retador. Esto exige ampliar alianzas, explorar interlocuciones con actores que antes no formaban parte de nuestro entorno inmediato y asumir con responsabilidad nuestro rol como puente entre distintos sectores.

La intermediación y la articulación serán tareas centrales en el próximo ciclo.

Movilizar recursos con mayor autonomía

La dependencia de fuentes tradicionales de cooperación, particularmente norteamericanas, nos ha dejado aprendizajes claros. En 2026 asumimos el compromiso de diversificar y ampliar nuestras fuentes de financiamiento, tanto para Acento como para las organizaciones que acompañamos.

Buscaremos nuevas fuentes financieras y no financieras, y fortaleceremos nuestro papel como puente canalizador de recursos hacia procesos locales que trabajan por la justicia social.

En síntesis, en 2026 profundizaremos lo aprendido, experimentaremos nuevos caminos y asumiremos con mayor claridad nuestro rol en el ecosistema de derechos humanos y filantropía en México.

En Acento, caminamos contigo

Acento avanza como parte de una red de colaboración que amplía posibilidades y sostiene la transformación.

Contar con un Consejo que acompaña nuestras decisiones es un privilegio. El respaldo de Fundación John D. and Catherine T. MacArthur, Fundación Ford, Fundación WK Kellogg y Open Society Foundations es clave para consolidar nuestro modelo. Las alianzas técnicas fortalecen nuestro trabajo cotidiano.

Y, sobre todo, la confianza de nuestras copartes y excopartes sigue siendo el cimiento de este proyecto.

Sabemos que el entorno seguirá siendo exigente. En Acento renovamos nuestro compromiso con el derecho a organizarse y a construir condiciones de vida digna.

Gracias por la confianza. Seguimos comprometidas a corresponderla.

Equipo Acento